Colombianos en Irán





Entre Irán y la Guajira


En la Guajira, al norte de Colombia, Eduardo Herrera, en una franja de terreno que recibió como herencia de patrimonio familiar está construyendo con ladrillos de cemento, la sede de una fundación destinada a atender 350 niños. Es un enfermero quien se convirtió al Islam, para asombro de su familia cristiana. El hecho de integrarse al credo musulmán fue una decisión rápida, que lo puso en las oraciones del Corán y en pocos meses en una beca que lo llevó a Irán a realizar estudios superiores de jurisprudencia coránica y a profundizar en el Libro Sagrado.

Sus estudios en la Universidad Internacional Al Mustafá, significaron aproximarse a valores distintos de los suyos. Se preguntaba cómo se divertía la gente, siendo que no había billares, si tampoco veía tabernas, y se preguntaba cómo podía ser posible sin discotecas. Descubrió entonces que los iraníes se reunen en familia y que en aquel mundo lo que más gusta es compartir la cena en familia y hacer cenas con preparaciones especiales. Aprendió que en las calles la vida está regulada por la Policia de la Moral que vigila el comportamiento y el pudor de los jóvenes.

Eduardo Herrera fue un estudiante aplicado, que aprendió el idioma fharsi (Persa) en tres meses; «A las siete de la mañana estaba en clase. Me acostaba a las once o doce, haciendo los trabajos del otro día. Me levantaba antes del alba. Hacía mis oraciones y entraba a clase. A las nueve salíamos y subiamos a otro salón en donde la Universidad nos tenía el desayuno listo, igual con el almuerzo o la comida de la noche».

Convivir con judíos en el mundo árabe...


Su experiencia duró dos años, en los que se preparó para sheyj, (hombre versado en islam), con capacidad para ser líder espiritual de una comunidad e impartir instrucción en una mezquita. Con el estudio de la Ley enfatizó su sentido de la solidaridad, y de amor hacia los demás.

Fue una sorpresa encontrar a judíos que practican su fe en territorio iraní, y que se congregan en las sinagogas sin ser molestados. Él creía que, de acuerdo con lo que se decía, las dos vertientes: musulmana y hebrea eran irreconciliables.



Universidad sancionada por Estados Unidos


En Irán, como en todo el mundo árabe, está prohibida la embriaguez. «Se consigue una cerveza sin alcohol, es una bebida dulce, muy parecida a la Pony Malta que tomamos en Colombia». Este refresco lo tomaba en algún intermedio de las exigentes tareas. «Al principio cuando entré a la Universidad había días en que no me cabía tanta información, la cabeza como que se me estallaba. Porque al mismo tiempo estaba aprendiendo el idioma».

En Colombia atiende su trabajo en el área de salud y se dedica a la consecución de recursos para su Fundación, al tiempo que los fines de semana actúa como docente de persa en Centro Islámico Ahlul Bayt.

Para Eduardo Herrera, ir a la Universidad en Irán significó la gran oportunidad en la vida, de viajar y de construir interculturalidad. Desde Colombia ha continuado con sus estudios, vía virtual, con miras a obtener su licenciatura.

Se ha entera que Universidad Internacional Al-Mustafa ha sido sometida a sanciones de la Oficina Estadounidense de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Las sindicaciones por parte del gobierno norteamerican van en el sentido que la institución académica promueve y expande a nivel internacional la hostilidad en contra de Estados Unidos.
Entre tanto el colombiano, se dedica a graduarse y a preparar los programas para brindar atención alimentaria a centenares de niños.

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Textos y Fotos: Noticias Colombia - Fars New Agency- Nelson Sánchez A